5 beneficios para tu hijo cuando aprende música.

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Aprender a tocar un instrumento musical es uno de los mejores recursos para estimular las habilidades cognitivas y sociales en la infancia. Además, el contacto con la música se vuelve clave para liberar emociones.

En la actualidad se conocen muchos beneficios de tocar un instrumento musical en la infancia. Aunque la mayoría de los niños lo hacen por entretenimiento, su práctica regular incide de manera significativa en su proceso de desarrollo cognitivo, social y productivo.
Desde que se inicia el proceso de aprendizaje, se ejercitan importantes habilidades cerebrales, se agudiza el oído y mejora la capacidad de expresión. Además, el fortalecer esta disciplina:

1. Promueve el bienestar emocional

El contacto con instrumentos y juguetes musicales ayuda a promover la sensación de bienestar emocional en los niños. Al disfrutar de la música mediante su práctica, los pequeños liberan energías reprimidas y se sienten mejor consigo mismos.

Este efecto resulta particularmente beneficioso para los pequeños que suelen frustrarse con facilidad o que no saben verbalizar sus sentimientos. Las melodías y canciones se convierten en uno de sus principales recursos de expresión y comunicación.

2. Mejora las habilidades cognitivas

Tocar un instrumento musical en la infancia tiene efectos importantes sobre el desarrollo del cerebro y el fortalecimiento de las habilidades cognitivas. Los niños que tocan guitarra, tambores, pianos o cualquier dispositivo musical tienen mejor concentración y capacidad para resolver problemas.

3. Refuerza las habilidades del lenguaje

La relación con la música desempeña un papel muy importante en el desarrollo de las habilidades lingüísticas de los niños. Tanto los instrumentos musicales como las letras de las canciones les pueden ayudar a:
* Ampliar su vocabulario.
* Hacer un uso correcto de la lengua.

4. Promueve habilidades sociales saludables

Las personas que aprenden a tocar un instrumento musical en la infancia tienen más facilidades para relacionarse en su entorno social. Dado que la autoestima y autoconfianza del niño se fortalece, siente menos temor al estar en contacto tanto con adultos como con otros niños.

5. Desarrolla habilidades motoras gruesas y finas

Para rasgar las cuerdas de una guitarra o mantener la coordinación al tocar el piano o los tambores se necesita un buen ejercicio de las habilidades motoras gruesas y finas. De hecho, cualquiera que sea el instrumento requiere de estas facultades.

Por eso, al tocar un instrumento musical en la infancia, los menores consolidan algunas de sus capacidades motrices y descubren cómo coordinar sus extremidades para crear música. Además, aprenden a controlar sus músculos y movimientos, pues muchos instrumentos así lo requieren.

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